domingo, febrero 12, 2006

Después del apocalipsis

Todo fueron llamas, explosiones y muerte.
Arsh cayó del cielo a los brazos de Shino y míos por 2ª vez, la 1ª fue cuando nos conocimos.
Ese fue el comienzo de la destrucción de Rage.
A veces tengo la sensación de que lo que ocurre, lo que veo a mi alrededor, es sólo un reflejo de lo que ocurre en mi interior, donde tan pronto se crea como se destruye.
¿Por qué he roto la promesa que hice? Demasiado tiempo para mi? Es cierto que estos años en el yomi me han hecho pensar y ver las cosas mas claras, pero aún así debería haber cumplido.
No está bien hacer despreocupadamente y luego pensar que no debería haberlo hecho.
¿Realmente hago algunas cosas por dharma? ¿Hay algo detrás que no quiero saber o ni me molesto en ver? No lo se, no lo creo. A veces incluso las cosas que yo hago son demasiado complicadas para que las pueda entender.
Todo esto ha sido demasiado para ti, muchas cosas seguidas, una detrás de otra. Quiero cuidarte, pero a veces me veo lejos. Aun así, no voy a dejar que tus pensamientos de antes de despedirnos tengan razón, no me voy a alejar y no te voy a dejar.
Si te quiero, quiero que estés bien, que no lo pases mal, que seas feliz, que sonrias... ¿Por qué puedo pensar que no es amor? Si no es amor, ¿qué diablos puede ser?

viernes, febrero 03, 2006

No han llegado a 7 años, y no era el Tibet

Los primeros meses fueron especialmente lentos, después sólo era esperar y ver transcurrir las horas como si fueran días y los días como meses, y los meses casi tan lentos como los primeros.
Desde luego no te voy a contar lo que ocurrió, eso es algo que quedará en mi, nada mas, pero quiero hacerte una pregunta. ¿Qué habrías esperado tu que ocurriera con tu vida y con tu alrededor después de haber estado ausente 6 años?
6 años dan para pensar mucho tiempo, sobre muchas cosas, y pensar en aquel lugar ayudaba a abstraerse y olvidar lo que ocurría. De pronto abres los ojos y empiezas a ver verdades sobre personas y sobre tí mismo, y te das cuenta de que la vida es algo mas que ser el mono corredor inconsciente que eras, sí, hay que seguir el dharma, pero hay mas cosas que hacer.

Ahora, de nuevo en casa siento un gran peso encima. La deuda con todos los que han estado ayudándome, la carga de tener que hacer cosas que no se hacer, y la pérdida de alguien muy importante, alguien que me ha escuchado y me ha aconsejado como un padre (y esta vez no hablo del viejo de siempre, aunque sus palabras me han reconfortado).

Por ella, por tí y por mí. Te prometo que volverás a casa.